Desnudate...Desvistete

Qué tan distinto puede verse? que tan adentro puede sumergirse?. No pedí silencio y mientras buscaba una naranja, no aparecía la mitad deliciosa que estaba en mi boca.
El silencio es para las voces, para mi silencio y las mentiras, para las pillerías, para los pájaros incluso ese negro que se pone a cantarle a mi madre todas las noches.
Déjame mirarte, cierra los ojos...no te darás cuenta mientas te observe desde lejos. Tu sonrisa se hará inefable en la ventolera de lo inexistente. Quiero desnudarme mientras solo estoy desvestida. Podría, incansablemente, decirte cosas acerca de los relojes que marcan
las gotas que se resbalan por los hombres y las piernas.Es sólo ropa sucia, es infinita vanidad desmedida, acomodada, regocijada frente a los recovecos transparentes...olvidando los cimientos (me gusta esa palabra). Alójate con tus raíces en el olvido, en aquellas palabras que dejé que se articularan cuando me iban componiendo tora vez, escapándose.
Los hilos me van hundiendo, quiero que otra vez vuelvan a retorcerme, en el celo de aquello que olvidé cuando cruce la puerta hacia el otro lado, hacia los pies que van saltando.








