Hojas caídas

Sol candencioso, hierve mis venas...
por suerte hay sitio, por suerte se mantiene frio... Si todavía hay "tanta vida en mis venas" que se me escapa por los bostezos, en los que absorvo nuevo aire, lo mantengo, para volver a emitir ruidos interiores, en el que sujeto las mariposas que a bocanadas sumerjo en el agua en que me voy metiendo.
La misma, por la que me hundo en cada instante, porque ya me siento en casa. Es la única certeza que tengo, la unica certeza soy yo. La misma en fotografias grises, sujeta a escaleras llenas de espacios vacios.
Soy yo otra vez, la que persigue la sombra de aquel cuando mantiene sus ojos cerrados, la que no tiene la suya, o al menos no a la vista, porque compenetrada al mismo espectro ya no tiene a donde ir.
Los dedos se llenan de sangre, tiemblo como cuando en destellos obtenía el calor de otro cuerpo, sujetando mis hombros, cuando lloraba desconsoladamente por haberme perdido.
Las estrellas no me encuentran, ni las mas fuertes, ni los astros mayores, ni los satelites de los planetas, estoy sujeta y he aprendido a manejarme en los 180º, por lo que se esconderme bien...me tranforme en sombra de otro cuando sonreí levemente, sabiendo que así podría hacerme al menos evidente.
Ser vista en las cosas evidentes no se puede.
Ser vista en las cosas evidentes no se puede.

